Emma Calviño conoce ese difícil
premio que significa poseer un idioma rico, propio, maleable…dar
vida a alo que no la tiene es la tarea fundamental del Artista
y ella, que duda cabe lo es desde la raíz, creciendo
en su metafórico ramaje.
Cesar Magrini. 1983
Emma Calviño esta íntimamente ligada a la poesía…
en su actual muestra del Centro Cultural Borges apela a la
fotografía intervenida, algunas resueltas digitalmente,
pero esta explicación técnica debe olvidarse
cuando se miran las imágenes de carácter autobiográfico,
porque en esta ocasión, la artista habla de momentos
de su infancia, de sus miedos y de la búsqueda de protección.
Por eso la sombrilla es objeto recurrente. Una muestra evocativa,
intima para rescatar el silencio, para volverse sobre uno
mismo, como cuando se lee poesía.
Laura Feinsilber. Critica. Diario Ambito Financiero.
2004
Esta convocatoria constante en la obra de Emma Calviño
al diálogo con los poetas, no implica la coherencia
de un sujeto estable, idéntico, siempre igual a sí
mismo. Su coherencia está hecha de encuentros fortuitos,
de ocasionales miradas compartidas, de fugaces tangencias
que solo terminan articulándose para determinar nuevas
líneas de fuga. Con una técnica impecable de
imágenes digitales pasadas en tela y serigrafías
con sobreimpresión de fotopolímero, nuestras
artistas se apropia del lenguaje de nuestros tiempos para
hablarnos de la creativilidad que esgrime para sobrevivir.
Nutrida de tiempos confundidos, murmullos quedos, incertidumbres
y cancelaciones. Las imágenes de Emma Calviño
son un vértigo de poesía.
Nelly Perazzo
Miembro de Número de la Academia Nacional de Bellas
Artes
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